- Muchos dicen que las telenovelas son superemocionantes.
- ¡Qué va! Son un bodrio, porque sus emociones se me ven falsas.
- Se dicen que son una distracción del aburrimiento de la jornada.
- No pienso igual – no me cuadran. Ridiculizan la vida real. Estoy de acuerdo que proporcionan un sentimiento de escapar de la vida fastidia, pero soy de la opinión que el entretenimiento debería hacer ilusión a la audiencia, y animarles a lograr una vida menos antipática.
- Muchos se creen las tramas, que son ingeniosas, y que se tratan de temas actuales y auténticas.
- ¡Venga ya! La boba vida mostrada en ellas es un desgano. Al contrario, rechazan las tramas más realistas, los cuales se repercuten en crear obstáculos a la felicidad común de la audiencia. ¡Qué dices! Opino que leer libros alucinantes capta a la gente de manera más positiva. Las tramas de las telenovelas son irreales, fatales, y me repelan.
- Se dicen que las telenovelas traen algo interesante a la conversación – a la gente le encanta la chisme, mejor que habla sobre personas irreales, que habla mal de sus vecinos.
- En absoluto. Yo no hago la chisme, ni modo, ni lo hace otras. No estoy de acuerdo que hacer chisme es un necesidad primordial del ser humano.