Durante el año pasado, he visto un montón de películas del idioma español. La película Historias mínimas era mejor que la de Cronos. La más aburrida era A tu mamá también, que me interesó lo mínimo.
Amores Perros es una película talentosísima, y me divirtió más que todas las otras. Cronos me pareció ridículo, y fue pésima. La película menor era Historias mínimas, no obstante, tuvo una trama tan linda que lo vería de nuevo. Me acordó de algunas maneras de la película uruguaya Whisky, porque se centró también en las historias de las personas mayores, y en sus poquitos toques del humor suave y caprichoso.
No me gustó la película El mar adentro. Aunque siempre me encanta el poema final del autor representado, como una película entera me pareció lo más deprimente. Incautos tuvo una trama muy lista y complicada. A pesar de esa, El laberinto del fauno fue más complicado que Incautos, y tuvo una complejidad divertida, de modo que quise verla de nuevo para entender sus metáforas de la Guerra Civil Española.
Tomé mucho tiempo para ver la película Secretos del Corazón. Aunque tuvo una trama sencilla, no me lo capté el diálogo primera vez, entonces lo he visto tres veces en totalidad, para entenderla. Tanta repetición ¡no me consideró ser condiciones óptimas para disfrutar la historia!
Cronos y El laberinto del fauno intentaron impresionar con sus atmósferas de terror, pero la película que más me aterrorizó fue El orfanato. Es el máximo de las películas del suspenso.