Descripciones y opiniones de películas
La película “Sopla, y vengo por ti” es una versión dramática de una novela victoriana por M.R. James. Se trata de un invierno muy frío, cuando no hay huéspedes otros en un hotel aislado. Creo que es navidad, o una feriada del invierno. Se ubica en ese hotel muy remoto, cerca de una playa de la costa inglesa. Los personajes son primero, un hombre viejo viajero, luego una señora dueña del hotel, y al final, la fantasma vestida en ropa blanca. Con respecto al contexto, el viejo está solo en viaje. Su marido está muriéndose en el hospital, y por eso viaja solito. En suma, el argumento es que él descubre un anillo por la playa. Tienen una inscripción, “sopla, y vengo por ti”. Después de ese instante, la fantasma le persigue cada noche, hasta la muerte.
El narrativo se trata profundamente de la experiencia de encontrar a sonidos muy misteriosos por la noche cuando uno está solito en una casa desconocida. Creo que el género de esta película debe de ser de terror. No sé quién dirigió la película, ni la guionista, pero fue escrito como novela original por el autor clásico M.R. James.
Los caracteres me parecen comunes y ordinarios. El viejo está cortés y un poquito triste. Echa de menos su esposa. Está muy lógica y razonable – pero se vuelve nervioso por las noches. La dueña está comprensiva y educada.
Las actrices que representaron los papeles femeninos no fueron bien conocidas. Sin embargo el protagonista se hizo una verdadera estrella, John Hurt, quien había ganado el premio Oscar unas veces, y participaban en cientos de las películas más conocidas de la historia del cine. Su cara viejísima estuvo perfecta para interpretar el miedo y luego la terror de aquel papel.
Para contar la trama más detalladamente el viejo llegó en el hotel explicando que era el de su luna de miel. Mientras su esposa quedó muriéndose lentamente en el hospital, perdía su personalidad y carácter poco a poco. El viejo se había vuelto al hotel de su juventud para recordarse cómo eran, antes de que se hubiera enfermado. Cuando salió por la playa, él encontró un anillo medio subierto por la arena, con la inscripción, “sopla, y vengo por ti.”
Por la siguiente noche, él escuchó a unos sonidos raros toda de la noche. Se lo sopesó un ratón por las paredes. Luego su lámpara del cuarto mal funcionó varias veces.
Caminó por la playa de nuevo el siguiente día y entonces vio a una mujer vestido en ropa larga y blanca a distancia. Pues regresó al hotel, pero la segunda noche no durmió bien tampoco. Una estatua le dio miedo por la cara horrible, por eso la dejó cara a la pared. Escuchó de nuevo a los ratones dentro de las paredes y bajo del suelo. Además, se dio palizas fuertes a su puerta por unas horas de la noche. Se vio a la sombra de alguien parado al otro lado de la puerta, y se movió el mango. Aquel hombre no se atrevió levantar de la cama ni contestar la puerta.
La mañana del segundo día, descubrió por la dueña que estaba solito en el hotel, que pasa la vacación ni con otros huéspedes ni con personal. El hijo de la dueña tiene la gripe, y ella no pudo pasar la noche lejos en el hotel.
El viejo se decidió irse la próxima mañana después de ver a la mujer blanca de nuevo en la playa. Esta vez se le acercó, aunque nunca se le pareció moverse. Sin embargo a él le parece que le persiguió de manera sospechosa. Le horroriza, y corrió arriba al hotel, aterrorizada.
Entonces él llamó a su esposa para centrarse en el amor que compartían allí en el hotel. La enfermera lleva el teléfono a la oreja de la paciente inmóvil, porque no pudo hacer lo más mínimo movimiento por sí mismo. Después de la llamada vimos que las uñas suyas rasguñaron lentamente por la falda blanca.
La conclusión me parece la parte más miedosa de la película entera. LA última noche, el viejo se cerró la estatua fea dentro del armario, fuera de su vista. Después se cerró bien la puerta, y puso una almohada por el espacio debajo, para que no viera los pasos de nadie que pudiera golpear a la puerta.
A pesar de sus medidas preventivas, durante la noche final todo pasó igual como en las últimas noches. Esta vez la almohada se la cogió por otro lado de la puerta y se la sacó completamente. Se vio las sombras de las piernas de alguien fuera de quien se golpeó a la puerta con rabia. Mientras el viejo quedaba en su cama absolutamente aterrorizado, bajo de la puerta entraron dos manitos femeninas, rasguñando el suelo y avanzando en la habitación a cámara lenta. En ese momento el viejo cerró los ojos para gritar por puro terror. Cuando se los abrió, su mujer, vestido en ropa blanca, estaba arrodillada encima de la cama, gritando en su cara.
Al final vimos la mano del viejo por debajo de la cama. Se ha caído al suelo como si fuese muerto, pero los dedos no quedaron tranquilos sino hicieron rasguños suavecitos en la superficie del suelo. Fue una imagen resonante.
La última mañana del cuento, la dueña abrió con llave la puerta de la habitación, y encontró el cadáver del viejo, con expresión aterrorizada. A la vez, muy lejos, la esposa desapareció de su silla acostumbrada del hospital.
Habían críticas que divagaba de la trama de la novela original – específicamente que el protagonista no sopló ni una vez, a pesar de ni la inscripción del anillo ni el título de la obra. Sin embargo, para mí fue un estudio cuidadoso de las emociones de los terrores de la noche – o bien de la casa con sonidos insistentes, o bien con estatua fea, o bien los movimientos de las personas desconocidas fuera de la habitación. Como un largometraje muy tradicional, no aprovechó nada de los efectos especiales ni la banda sonora – replicó perfectamente el toque personal de leer un cuento de fantasmas solito en la cama. Lo pienso un tratamiento clásico del terror psicológico.